De mi padre heredé el cachube florecido
a la orilla del mar
la mirada atenta en luna creciente
la impronta del rostro caquetío
el deseo vivo de la escritura
la tinta como voz
la sangre brotando del libro
los nervios antes de un gran evento
un apellido preñado de arte
la memoria que habita en La casa del viento
y el linaje de colchas, barcos y muñecas de trapo.
Ana Cristina Chávez Arrieta
21-06-2026

Comentarios
Publicar un comentario