** Darwin
Carballo Velásquez es un joven escritor falconiano, T.S.U en Contaduría
Pública, que prefiere sumar palabras en las plataformas digitales de lectura y
autoedición: “El amor a escribir o a leer no pienso que sea algo que se hereda
o con lo que se nace, más bien creo que se desarrolla y se educa bajo las
experiencias positivas que se tengan”.
Ana
Cristina Chávez A.
C.N.P:
10.387 / Prensa CIM Falcón
25
de abril de 2020.
Con 23 años en su haber y una callada
rebeldía que se evidencia más allá de su indisciplinada melena, Darwin Carballo
Velásquez (21 de abril de 1997, Puerto Cumarebo, estado Falcón), es un joven
escritor de la llamada Generación Z, con la cual se identifica plenamente. Un
centennial que hace de las plataformas digitales el escenario natural para
darse a conocer como autor y editor. Su libro por entregas, “Las cien cartas de amor que jamás fueron
escritas”, ha tenido excelente receptividad en wattpad, la aplicación y
página web estrella para escritores y lectores en línea.
Aunque es Técnico Superior Universitario en
Contaduría Pública, graduado en la Universidad Politécnica Territorial “Alonso
Gamero” (UPTAG), prefiere la calidez de los textos de autores clásicos en lugar
de la frialdad numérica de los libros contables. En el 2018, junto a Víctor
Ugarte y otros estudiantes de la universidad, conformó el Club de Escritores
“Plumas de Ángeles”, con la intención de promover la creación literaria en la
institución, participando en algunos eventos culturales y talleres de redacción
creativa en la ciudad de Coro; sin embargo, el colectivo ha sido inconstante en
sus encuentros y planificación, producto de la situación económica y social que
enfrenta el país, pero eso no mermó su deseo de seguir produciendo narrativa y
poesía de manera independiente.
“Empecé a escribir desde muy pequeño,
realmente si algo me incitó a la escritura fue en definitiva la lectura, no hay
más, básicamente me introduje solito al mundo de la literatura y de escribir”,
afirma con contundencia, mientras recuerda cómo a la edad de 3 o 4 años le
pedía a su madre que le leyera una y otra vez los mismos relatos infantiles,
hasta el punto de recitarlos de memoria apoyado en las ilustraciones. “Creo, y
sin duda intuyo, que ese celo de no poder leer algo nuevo y necesitar que me leyeran,
hizo que aprendiera muy rápido, ya luego aprendí y pedía que me compraran
cuentos nuevos, creo que fue desde ese momento que definitivamente me enamoré
de la lectura”.
Para Darwin, la pasión por la palabra no es
innata, sino una decisión personal, un estilo de vida asumido y una labor convertida
en hábito. “Siempre me comparan con alguno que otro familiar que también leía
mucho, como mi abuelo, y justifican por ello mi amor a las letras, pero
sinceramente el amor a escribir o a leer no pienso que sea algo que se hereda o
con lo que se nace, más bien creo que se desarrolla y se educa bajo
experiencias positivas que se tengan; quizás si los cuentos que leí de pequeño
hubieran sido malos, yo no le hubiera tomado tanto amor a la lectura y escritura
y hubiera terminado haciendo cualquier otra cosa”.
Darwin Carballo: "El amor a escribir o a leer no pienso que sea algo que se hereda o con lo que se nace, más bien creo que se desarrolla y se educa bajo experiencias positivas que se tengan".
Escritor sediento…
Salvando las distancias geohistóricas, la
frase del escritor estadounidense Henry David
Thoreau: “el agua es la única bebida para el hombre sabio”, se personifica en este
joven autor, quien tiene como costumbre tomar gran cantidad del líquido mientras
produce en completo silencio. “Para escribir apago todo, absolutamente
todo, cuando creí que podía escribir con música realmente no lograba
concentrarme; así que solo me siento y escribo. Lo más raro que hago es siempre
tener un vaso de agua cerca, puedo beber 6, 7, 8 vasos de agua mientras estoy
desarrollando algo importante que se lleva toda mi concentración”, confiesa.
Su sed también se manifiesta en la necesidad
de estar trabajando todo el día. Se declara un asiduo lector y dedicado
escritor, que ocupa gran parte del tiempo en estas tareas, complementadas con
su reciente función como editor digital.
De
nobles hidalgos a monstruos interactivos…
Acerca de sus preferencias literarias,
expresa: “A la hora de elegir o tomar una lectura me gustan preferiblemente
obras clásicas. Me he leído Drácula, de Bram Stoker, unas cinco veces a lo
largo de mi vida. Me encanta esa obra, aunque mi favorita y creo que será así
toda mi vida, es Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, pues
considero bastante difícil que alguien logre superar tal brillantez literaria.
Esta obra permanentemente la estoy consultando aunque solo la he leído una vez
de manera completa, y es que es bastante larga, pero si no la he vuelto a leer toda
no ha sido por perezoso, sino porque la magia y la sensación que me dejó la vez
primera fue una experiencia inolvidable e inefable; aún a veces leo capítulos
para revivir un poco la locura de ese entrañable personaje; toda la obra esboza
gran genialidad y es mi favorita”.
Consciente de la necesidad de recurrir a los
autores emblemas de Nuestra América, para forjarse un camino en la lectura y
escritura, Carballo se confiesa admirador de la poesía de Jorge Luis Borges y de
su gran capacidad para el cuento. Por otro lado, cuestiona: “¿Cómo ser
latinoamericano y no leer a Gabo (Gabriel García Márquez) con sus Cien
años de soledad?, o ¿cómo no leer su obra: El coronel no tiene quien le escriba?, más cuando actualmente
muchos en Latinoamérica seguimos respondiendo igual a la pregunta: Dime, ¿Qué
comemos?”
Gabriel García Márquez.
Nuestro entrevistado acota: “El
siglo XXI ya está levantando una nueva generación de escritores que buscan
tatuar su nombre en el legado literario. Por cierto, tengo un autor que me
gusta bastante, es español, su nombre es Bruno Piqué, tiene dos libros
titulados Madrid Zombi y Madrid Zombi 2. Este autor es de lo más
interesante, puesto que además de tener una excelente obra literaria, logra
innovar con las tecnologías, porque su libro está en la tienda para teléfonos
inteligentes (Play store) y combina la lectura con sonidos, música, y decisiones
que debe tomar el usuario acerca de la trama. Cuando lo lees con tus audífonos puestos,
realmente logras sumergirte en su mundo y es sin duda, para mí, uno de los más
grandes innovadores y genios actuales de la literatura. Su libro interactivo es
una maravilla de la era digital”.
Del
papel a la pantalla…
El oriundo de Puerto Cumarebo se autodenomina
un lector mixto, capaz de leer tanto libros físicos como digitales. Al
respecto, revela: “La situación económica del país me hace que lea en digital muchos
títulos que preferiría tener en físico, pero me encanta el olor a libro y tocarlo,
pase lo que pase sencillamente no me puedo separar de ello, del libro físico”.
Sin dudar, asevera que no le molesta leer en plataformas digitales, siempre que
las lecturas resulten provechosas y lo nutran. “Leía comúnmente en una
aplicación llamada Sttorybox, ahí empecé a subir mis primeras obras en digital,
gozaba de una comunidad de lectores y escritores tremenda, pero con el tiempo
un gigante corporativo de nombre Wattpad se llevó a millones de escritores a su
página y me obligó a migrar y establecer mis obras allí. Aunque he tenido una
que otra mala experiencia en ese sitio, me parece que es una buena plataforma
para los escritores más nóveles o para los que tengan mucho tiempo escribiendo.
Es una plataforma maravillosa que te conecta con millones de personas que están
buscando algo para leer, y bueno, si subes tus textos allí seguramente te
encuentran y destaques”.
"Me encanta el olor a libro y tocarlo, pase lo que pase sencillamente no me puedo separar de ello, del libro físico."
Un
gato y otros amores…
Carballo relata que en sus textos predomina
el misterio, la poesía, el romance, la fantasía y la tragedia. En su perfil de Wattpad
(@DarwinCarballo1), su obra más popular: “Las cien cartas de amor que jamás fueron
escritas”, tiene como uno de los personajes centrales a un gato, suerte de
guardián de su dueño, sobre el cual los lectores han tejido una serie de
historias y fenómenos paranormales, despertando la curiosidad del resto de los
usuarios de esa plataforma.
“Se corrió el rumor de que mi libro estaba maldito.
Entonces recibí mensajes de personas que me decían que habían experimentado
cosas muy extrañas por estar leyendo mi libro, eso me pareció impactante, pues
en ese período muchas personas empezaron a leerme. Decían que el gato de la
portada se les aparecía, y los más flojos decían que solo viendo los ojos del
gato ya te daba un fuerte dolor de cabeza y que significaba que te iba a
perseguir, pero si leen la obra se enteran que el gato es más bueno que la
leche; aunque en el libro sí suele perseguir clandestinamente a las personas,
pero lo hace para protegerlas”.
Portada del libro en Wattpad.
Con un argumento lleno de situaciones
inesperadas y misterio, la sinopsis de la novela plantea: “La historia inicia
con un joven que va leyendo las cartas de un anciano mientras se dirige en un
barco desde España al Caribe, el anciano escribe todas las noches una carta de amor
para su esposa fallecida, cuenta en las cartas cómo su muerte le ha dejado un
vacío… Para sorpresa del joven, descubre que tal anciano jamás existió y que
las cartas de amor que tiene y ha estado leyendo han sido escritas por él, lo
que lo lleva a regresar a su hogar en Madrid para descansar la mente, y en
donde sus amigos, sin saber qué le ocurre, lo invitan a una fiesta, donde se
vuelve a apreciar su apenas descubierta y aparente locura.”
Su siguiente obra: “Frases y momentos de un escritor”, la caracteriza como una serie de pensamientos
cortos, micros y poemas totalmente dedicados a la labor de escribir. En uno de
los textos explica: “Los malos escritores piensan que deben hacerlo cuando la
inspiración venga, buscan una musa perfecta y entonces, duran meses sin
escribir y pierden totalmente el contacto con ellos mismos. La inspiración
perfecta solo la encontraremos dentro de nosotros y eso solo lo haremos
mientras escribamos; pues es el único momento donde podemos ser nosotros mismos
y eso es verdaderamente poético.”
Portada del libro en Wattpad.
La responsabilidad del oficio…
Quienes escriben deben tener un compromiso
con la vida, una responsabilidad moral e intelectual, pero también social y
política. Julio Cortázar, en “Testimonios
de una escritura política” (2014), convoca a los escritores a participar en
el proceso geopolítico de sus pueblos. Asevera Cortázar: “nuestro quehacer debe inventar nuevas formas de contacto, abrir otro
aspecto de comunicaciones en todos los niveles…”. Así mismo, cita al venezolano Luis Britto García,
quien afirma lo siguiente: “…mientras la
política no asegure la liberación cultural de nuestra América, la cultura
deberá abrir el camino para la liberación política”. De allí la
responsabilidad de los escritores de exponer en sus textos las realidades que
los circundan, pero también de promover cambios significativos en las formas de
pensar, entender el mundo y transformar esas realidades.
Darwin lo sabe, y como miembro de la
generación nacida entre los años 90 y 2000 en Venezuela, que en sus palabras, ha
crecido bajo el asedio de actores externos e internos que juegan al desastre,
hasta el punto de colapsar el buen vivir de la familia, desea contribuir desde
el ámbito cultural a mejorar el país, creando un rincón literario en alguno de
los portales web de los diarios regionales, donde en conjunto con varios
escritores, compartan parte de sus obras, “para así influir un poco en los
lectores de la región y sumergirlos en la producción escrita que actualmente se
está desarrollando en nuestro estado, puesto que la industria cultural, por la
situación económica, no se mueve muy bien. Sin embargo, sí pienso que hay
maneras de cultivar la cultura y espero que en algún momento me tomen en cuenta
para abrir un espacio literario que todos los falconianos podamos disfrutar”.
En este orden de ideas, ante la pregunta
¿Puede entonces un escritor de los nuevos tiempos, contribuir con el cambio y
desarrollo de una sociedad?, Carballo Velásquez reconoce el poder de la palabra
y contesta. “Creo que la escritura es transformación y reflexión desde la imaginación.
Quien escribe y es leído, en esencia transforma, pues conecta y transfiere su
visión; ya queda de parte del lector analizar y tomar lo mejor del pensamiento
del escritor para hacer más amplia y culta su visión y así ser mejor persona.”
Otra forma de conectar con los jóvenes, que
como a él les gusta escribir, es ofreciendo sus servicios de editor digital en Wattpad,
donde ha venido realizando diversas asesorías y acompañamientos para mejorar la
experiencia de los que se inician en el oficio. “Varios escritores que he encontrado
en wattpad tienen una historia hermosa, llena de magia, misterio, romance,
picardía, en fin… Son excelentes, pero su nivel de redacción y las faltas
ortográficas terminan por hacer que el lector deje la historia. Por ello, en el
último año, me he comprometido con varios escritores para ser el editor y
corrector de sus relatos. Les ayudo en todo sentido para que sus historias no solo
sean interesantes, también para que sean populares. Además, ayudo a
concluirlas y por supuesto, corrijo esos errores, esas faltas ortográficas que
terminan cercenando un buen texto”, finaliza, lleno de satisfacción por la
labor cumplida.
Con parte de los integrantes del Club de Escritores "Plumas de Ángeles".
Coordenadas
para conocer el trabajo de Darwin Carballo:
Wattpad: @DarwinCarballo1 https://www.wattpad.com/user/DarwinCarballo1
Facebook: D.Carballo









Me encanta. Esta genial. Felicidades.
ResponderEliminarEspero que te hagan más como estas o mejores. Saludos compañero!!